miércoles, 21 de abril de 2010

Eyjafjalla

Este es el nombre del volcán de Islandia que ha causado grandes estragos en Europa. Su nombre y el del glaciar en que se encuentra (Eyjafjallajökull) son casi impronunciables e indescifrables en nuestro idioma. Significa algo así como montaña en la isla. A causa de la erupción de este volcán, el Barça tuvo que viajar a Milán en autobús, recorriendo más de 1 000 kilómetros. Gracias a este cansado periplo, los jugadores del Barça tuvieron un desgaste extra, y en parte por ello fueron derrotados por el Inter en el San Siro. Para los de Guardiola, el planteamiento de Mourinho fue tan indescifrable como el nombre del Volcán, y a fe de que la ceniza sí pudo detener al Barça y a Messi. Qué inmensa felicidad!


Salvo los últimos quince minutos del partido, donde el Barça se fue con todo en busca de un segundo gol, el resto del partido fue preciosamente ganado por el Inter. Messi estuvo controlado, y tal fue su desesperación que se fue al ataque con frustración inusitada, y en un choque con Maicon, hizo saltar las muelas y dientes del corajudo y excepcional lateral brasileño. No conocíamos que un Parásito fuera capaz de arrancar dientes y muelas. Ahora, ya lo sabemos. Muchos empiezan a creer que no fue un acto casual, sino un cariñito premeditado ... ¿Habrá llamado a Maicon para disculparse?



Otra consecuencia del partido fue que el protagonismo del juego, en los diarios del todo el mundo, por una vez no fue para ÉL, sino para su compatriota Diego Milito. Por un minuto me sentí sumamente feliz de que en Italia y en el resto del Mundo solo se hablara del juegazo de Milito (y de Maicon), pero no de la Pulga ni del Barça. Sentí que Milito podría ser un excelente antagonista para contrarrestar la fuerza mediática de la Pulga; pero al rato me pasó igual que con Higuaín o con Tévez: siempre deseo que opaquen a la Pulga, pero como son compatriotas suyos, de poco me vale, porque si ellos contribuyen a que Argentina se corone campeón del Mundo en Sudáfrica, indirectamente beneficiarían a la Pulga. Entonces ya no me siento tan feliz. Por eso mismo, había puesto mi fe en Cristiano, en Kaká, en Robben o en Ribéry; pero estos parece que ya no están para dar una batalla seria. Así que tendré que seguir esperando y esperando...

Una montaña tan alta como el Eyjafjalla es la que debe subir el Barça para volver a asaltar el Santiago Bernabéu en Madrid. Millones confiamos en que no lo logre. Pero no me confío ciegamente, porque en can Barça quieren que la noche del miércoles el Camp Nou sea un volcán enfurecido que arrase con el Inter y con Mourinho. Ya han sido demasiadas ocasiones en que el Barça y la Pulga los doy por muertos, y saltan cuando menos se espera, taladrando la piel de sus víctimas. Tan solo me aferro a la idea de que los dientes de Maicon no fueran lo primero en saltar en pedazos ...

1 comentario:

  1. Si los elementos, la furia de la Madre-tierra se confabularon para lograr que El Barza, hiciera esos 1000 km de viaje...pobrecitos estaban bien cansaditos...

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